Un blog de crítica de televisión

martes, 13 de marzo de 2007

ME GUSTA LA TÁRREGAS

Telemadrid no vive sólo de valenzuelas y buruagas. Hace tiempo que soy seguidora del late-night de la cadena, una verdadera experiencia televisiva llamada “Territorio Comanche”. Lo conduce Cristina Tárregas, ese diamante en bruto sin el “en” cuya afición por los bocadillos de panceta se ve que va en aumento.

La verdad es que la Tárregas me cae simpática, tan massielona ella, tan gobernanta, tan contestona y maleducada, tan póster de cabina de camión. La Tárregas fue pionera en adaptar la radiobasura a la televisión con su consultorio “Sóla en la ciudad”, que emitió Telemadrid en los años de Gallardón. Se hizo famosa por sus labios de palmípedo, su escote generoso y su voz de pajillera de cine X. Imagínense a Anne Nicole Smith presentando en directo el "Hablar por Hablar". Pues eso. Noche tras noche le caían proposiciones guarras y alusiones a Torrelodones. Y ella nunca se cerró el botón de la camisa, lo que le honra. La Tárregas entró en la televisión dando los toros en Canal Plus, al lado de Antoñete y de Manolo Molé, así que ya venía bregada de defender sus lolas entre taurinos, esos metrosexuales.

La presentadora intentó repetir el formato en Antena 3 bajo el sonrojante nombre de “Cristina, amiga mía”. Florentino Fernández se hartó a imitarla. El programa no duró y la pasearon por programas magazinescos de mañana y de tarde, hasta que con “Territorio Comanche” la Tárregas ha vuelto a encontrar la horma de su zapato. Sigue contando con llamadas en directo de los espectadores, que le hacen la mitad del trabajo: inadaptados sociales, nostálgicos de Encarna Sánchez, puteadores telefónicos, fans de Torbe.... Y Cristina habla con todos como si se estuviese tomando un guiscola, capaz de recomendarle a una ludópata que no se suicide porque en el Más Allá no hay tragaperras o de consolar a una señora porque a su marido le huelen las manos a pis.
“Territorio Comanche” tiene estética de segunda cadena de una tele local. Hasta los aplausos están mal enlatados. Y un tono de cachondeíto de madrugada, de no nos importa salir en todos los zapping, que me recuerda al mítico “Contacto con tacto” de Bertín Osborne.

Me gusta la Tárregas porque no se toma demasiado en serio a ella misma. Porque a veces se le escapa la risa maléfica y porque entiende lo bizarro hasta mutar en él. Me río con el dúo cómico que forma con Josemi Mirameynometoques Rodríguez Sieiro, al que le dan espasmos faciales cuando le preguntan si se puede sorber la sopa si se trata de una crema o si es correcto llevar medias sin bragas. Pero, de todo el programa, recomiendo especialmente la sección Barra Libre, en la que un callo femenino o masculino busca pareja. La Tárregas, a lo Heidi Fleiss, recibe las llamadas de los aspirantes y pone hielos con las manos en un vaso de tubo sucio. A sus espaldas, dj Móstoles pincha música de ascensor. Es terrorífico. No dejen de verlo. Y que TeleEspe siga dando trabajo a la Tárregas por muchos años (especialmente después del happening que le plantó a traición su ex–amigo Shangay Lily).

2 comentarios:

Anónimo dijo...

ah, pero, ha llamado alguna vez algun fan de torbe al programa?
que curioso...

huanhohozé dijo...

Adivina qué insigne valenciana muy bien descrita en tu artículo paseó su serrano body por una cafetería que tu y yo conocemos al dedillo...
Sí, esa, efectivamente. Pues parecía hasta simpática, oye.